miércoles, 31 de diciembre de 2025

Tarde húmeda

 

Imagen creada con la herramienta DALL-E de OpenAI.


¿Dónde están las caballas de cola verde

que llenaban el aire aquella tarde

y sacudían, con sus colas, el nitrógeno

en la esquina de la calle?


¿Dónde está la brisa salina que arropaba el terraplén

y se precipitaba como el lecho de un mundo,

o la sábana de un cielo,

sobre el amor que ambos desplegábamos?


¿Dónde está la concha abandonada,

la crisálida en que te perlificaste,

adulta y madurada,

rocío de las corrientes y de la marejada?


¿Dónde está el trueno necesario al rayo

que vino con tu llegada?

Un beso del cielo a la tierra,

un puente de tu alma a mi alma.


¿Dónde habita la memoria de todas esas cosas?

¿Dónde se esconde? ¿Dónde anida?

A mí solo me queda de eso:

un velo de sal y una herida.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Procrastinar

 


Imagen creada con la herramienta DALL-E de OpenAI.


Entre engranajes espera mi destino

y bloquea el discurrir del aparato.

Que si no, que si tal vez, que si en un rato;

yo paro, por costumbre, y no camino.


No existe fuerza motriz de pedalada

albergada en pie futuro o presente

que aproxime de la máquina ese diente

partero del movimiento en la jornada.


Me divierto cada día con el Baco.

Más que a lomos de los libros o los cuentos,

lo vislumbro entre las hojas del tabaco.


No me quedan más sutiles argumentos

que sojuzguen un instinto tan bellaco.

Ya me los traerá el mañana en sus intentos.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

El fin del mundo

 

Imagen creada con la herramienta DALL-E de OpenAI.


Tú, que te me vas con pasos leves,

pasitos silenciosos, inasibles,

y el mundo tiembla a cada uno,

prende las sirenas a su manera.


Anuncia su fin que ya comienza.


Lo marca un tic-tac de terremotos

que nacen entre los dedos de tus pies,

como si el suelo fuera la piel de mi pecho

y tus dedos la baqueta.


El pavimento nos desune

roto en un astillero infinito de costillas,

una polvareda dolorosa

y divisoria.


Y mi corazón, cansado de los golpes,

me grita que despierte, que te persiga…

pero te has ido con pasos leves

y no te encuentro.


Solo queda el silencio de unos pasos

y un mundo advertido que termina.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

El infinito en un grano

 

Imagen creada con la herramienta DALL-E de OpenAI.


Adoro la espiga infinita y sus conjuntos,

en cada grano de sus hojas me derramo

como la lágrima de un perro sobre el amo,

como el descenso hacia las íes de los puntos.


Son semillas doradas de nuestros asuntos,

vigas de andamio de otros tiempos que reclamo

al mercurio de mi memoria en que amalgamo,

hebras de aluminio, nuestros momentos juntos.


¿Conoce el universo si será verdad

todo ese tiempo amalgamado, derramado,

en los cauces sinuosos de nuestra historia?


Todo mi tiempo contigo es eternidad:

cada segundo un infinito inacabado,

cada beso es un indeleble en la memoria.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

El avaro deudor

 

Imagen creada con la herramienta DALL-E de OpenAI.


Yo, que aún no he logrado nada en esta vida

ni he pagado un tercio de lo que debo a ella,

me acojo como un reo a la sentencia aquella,

que observa a ésta como un sueño concebida.


Y es mi sueño como el sueño de aquel suicida

que le lega a nadie la nada y una estrella;

pero en vez de dejar, mi avaricia atropella

al planeta y a cualquier cosa conocida.


Quiero extirpar el hambre en el mundo entera,

y trasplantarla con la pala en mis adentros:

un injerto vil en un hombre de tres centros,

que incluso mi bazo y mi hígado comiera.


Así una vicuña de carne me cubriera

esta osamenta enjuta en mis desencuentros,

y fueran tripas llenas todos mis encuentros

por aquel hurto universal que acometiera.


Quiero asesinar brutalmente a la pobreza

y hacerla mía, devorándome sus restos;

ser yo, de todos, el más pobre, y ya puestos,

ser pordiosero hasta de espíritu y grandeza.


Que de mísero valga polvo mi cabeza,

no reconocer la moneda por sus gestos;

mi pelo y mis uñas paguen mis impuestos,

y vista, por posibles, de naturaleza.


Quiero sufrir en mi mismo todas las guerras,

un espectáculo bélico en mi conjunto:

ser un proyecto inacabable de difunto

en una orquestra de machetes y de sierras.


Que por cada uno de mis miembros que sotierras,

crezcan dos, y así continúe el asunto.

Mi mortaja de metal sea el contrapunto

a una eternidad de paz entre las tierras.


Y por querer, y por pedir, quiero el despego

de la humanidad por mi avariciosa empresa.

Quiero ver que a nadie en el mundo le interesa

el devenir fatal de mi pequeño juego.


Desaparecer solo, tener el sosiego

del egoísta que en el botín se embelesa;

desaparecer para siempre y sin sorpresa,

con las calamidades que, en mí, congrego.

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