Imagen creada con la herramienta DALL-E de OpenAI.
El confuso zigzag de una varita,
como un reloj postrero y olvidado,
redobla ese cencerro pendulado
que me vacía al tiempo que se agita.
Me deshoja como una margarita,
me arranca el alma entera de un bocado,
y también es el buey amaestrado
que muerde aquella flor, la que me habita.
Es caprichoso el baile y la jarana,
el rítmico oleaje de este pico,
que va y que viene como la paisana,
y no cesa de hacerme más viejico.
Ya llevó la flor, el alma y el mañana...
ya viene por el polvo y el borrico.
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